Nirvāṇa
Dicen que los buenos amigos siempre estarán ahí. Los buenos amigos duran, y que cuando se enfadas lo arreglan y son felices.
Pero que haces cuando tu mejor amiga se acuesta con tu novio. ¿Debo hacer como que nada ha pasado? ¿Tendría que perdonarla? ¿Se supone que las cosas volverían a ser normales entre las dos?
Obviamente no. Todo eso son gilipolleces.
Los amigos ''para siempre'' no existen. Siempre habrá alguien que meterá la pata, un descuido, una puñalada trapera, algo que lo acabará jodiendo todo.
Era sábado por la mañana y a estas horas la gente de mi edad estaban afrontado la resaca de su vida, mientras que yo, caminaba por un parque con un gato acosador por detrás.
-¡Mamá, me voy a dar una vuelta!
Salí por la puerta y al cabo de un rato sentí que alguien me seguía. Y como no. Praow.
-¿Que haces? - ¿Otra vez hablando con gatos? Que bien. -Vuelve a casa, no quiero que te pierdas.
Maulló. Supuse que era un no.
-Como quieras.
El parque estaba lleno de dulces abuelitas con sus nietos gritando y jugando en el césped. No hacía ni frío ni calor, habían pequeñas nubes en el cielo que hacían que el día pareciese radiente y bonito.
Yo hacía tiempo que no tenía un día ''radiante y bonito''.
Me senté en el césped, me estiré, ignorando las hormigas que posiblemente había asesinado cruelmente con mi enorme cabeza, y empecé a escuchar música mientras tomaba el sol.
Noté como Praow se acomodaba en mi barriga.
No tener amigos tampoco era tan malo. Al menos ya no quedaba nadie que pudiese hacerte daño. Pero a veces, cuando te haces daño a ti misma necesitas el apoyo de un amigo para superar lo malos momentos. Mi único amigo en esto momentos era la música. Y Praow, al parecer.
how dos it feel? How does it feel to be like you? I think your mouth should be quite, cause it never tells the truth.
Me pregunto donde estará mi padre. A donde se supone que ha ido y cuando se supone que volverá. Cuales fueron sus motivos, y si se hará idea en las condiciones que está su ''familia'' en estos momentos.
Me pregunto si habrá tenido más hijos... ¿Se habrá casado? ¿Le habrá hablado a su mujer de su hija? ¿O no se acordará de mi existencia? Posiblemente. Aunque, almenos el me dió un beso en la frente antes de irme. Recuerdo ese día porque tenía 7 años y me acababan de ingresar en el hospital porque me había caido en la bañera mientras mi madre jugaba conmigo en el baño. Ella nunca me contó porque realmente se fue. Ni él tampoco. Estaba echada en la camilla, intentando ignorar los gritos de mis padres fuera de la habitación. Entonces mi padre entró con brusquedad, se acercó a mi, recuerdo que lloraba, me besó en la frente, y me dijo:
''-Lo siento.''
Y no supe más de él. Solo llama en mi cumpleaños, me dice felicidades, y como estoy yo. Nunca pregunta por mi madre y por supuesto yo nunca realmente le cuento como realmente estoy.
Sinceramente no me duele haber crecido sin padre, al menos estuvo en gran parte de mi infancia y fue un gran padre. Ni siquiera estoy enfadada con él. Al menos se preocupa por mi. Cada 12 meses. A veces le pregunta a mi tía sobre como estoy, y ella le cuenta que soy muy buena estudiante, una chica inteligente, y que soy muy buena tocando la batería y cantando. Que es una mentira como un templo. La batería siempre ha sido mi mayor salida de todos mis problemas, aporrear cosas y sentir el ritmo, pero se me daba de pura pena. Y cantar... Sin comentarios.
Algo me zarandeo el brazo.
Abrí los ojos y vi a una niñita pequeña con los ojos muy celestes y el pelo muy negro acariciando a Praow de tal manera que me movía a mi.
Me saqué los auriculares y le pregunté:
-¿Te gusta?
No contestó. O era muy tímida o no sabía hablar mi idioma. O era tonta.
Al cabo de dos palmaditas más en la cabeza del gato se fue corriendo. Y se cayó. Confieso que me reí, pero luego me sentí mal. Pero me seguí riendo.
Volvía cerrar los ojos y intenté concentrarme en la letra de la canción que estaba escuchando ahora.
I can't promess that things won't be broken but I swear that I will never leave.
En ese preciso momento alguin me robó un auricular dejándome un poco desconcertada y para colmo gritó:
-PLEASE STAAAAAAAAAAAAY FOREVER WITH MEEEEEEE.
-Ems.
No podía dejar de parpadear, me había quedado ciega por culpa de aquel chico, tenía el pelo tan rubio que el sol se reflejaba en el y me daba justo en los ojos.
-Me llamo Aneo.
Tuve que controlarme para no soltarle un ''No me importa'' e irme, pero a penas me dió tiempo a responder.
-Bonito gato.
-Ah, si... Se llama...
-¿praow?
-S-si.
¿Que demonios?
-Que asco de nombre.
-Ah. Gracias.
Gilipollas.
-No, en serio. ¿De que viene?
-Yo que se, me apetecía llamarle así y así le llamé.
-Muy original, si, pero sigue siento un asco.
-Oh, se ve que tienes mucha experiencia en nombres de gatos.
-Pues a decir verdad... - Acercó su mano a Praow y esté le araño la piel con un gruñido entre dientes haciendo al chico sangrar- Tengo mucha experiencia con los gatos.
-Se ve que te llevas estupendamente con ellos.
-Si verdad...
Posó su mano detrás de su cabeza mientras sonreía tímidamente. Me parecío un tanto vulnerable en ese momento a pesar de que en el rato que llevabamos hablando no e había cortado en ningún momento de decirme lo muy estúpida que era poniendo nombres a los gatos.
-Me gustas.
Que.
-¿Que?
-Eres muy guapa.
-Déjame en paz.
Cogí a Praow en brazos y me fui de ahí.
Se acercó hacía nosotros corriendo y empezó a caminar hacía atrás mientras me miraba a la cara.
-L-lo siento. No quería decir que me gustabas de... Ya sabes, sino que me caes bien... Eh... -Se mordió el labio.
-Ah.
-Lo siento.
-No importa. Me tengo que ir de todos modos.
-No estás enfadada conmigo... ¿verdad?
Suspiro.
-Tranquilo. No no lo estoy.
Él suspiro y dejó de morderse el labio. Me hizo reír ese gesto tan infantil y dulce a la vez, a pesar de que ese chico debía tener como 16 años, y tenía una cicatriz en el pómulo izquierdo que indicaba alguna pelea.
-Eh, ¿Te gusta la música?
-¿Que clase de pregunta es esa? Es lo único que me gusta.
-Oh. Bien, eh... Mira, escucha esta canción... -Sacó un bolígrafo de el bolsillo trasero de su pantalón negro.
Escribió rápidamente, y se guardó el bolígrafo tan rápido como se lo había guardado.
-Ya la he escuchado...
-Oh.
-Me encanta.
-Es mi favorita.
-Y... Y la mía.
-Oh -Se río.
-Me gustas.
-Normal.
Ese chico del cual ya no me acordaba ni de su nombre era una persona muy agradable. Hacía tiempo que no me sentía bien hablando con alguien. Que no fuese un gato, claro.
La verdad, es que me había sentido bastante liberada del sufrimiento cuando hablaba con el.
Era como un Nirvana.
Nirvana el grupo de la canción que me había escrito en el brazo.
You know you're right.